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El Arte de Perdonar

Muchos saben que estoy pasando por un momento muy particular, pero si no tomo en mis manos mi propia vida nadie lo hará, y pienso que solo yo tengo el derecho de darle otro valor, otra forma de vivir, una sonrisa, la felicidad, al amor a todo lo que me rodea.
Hace unos años hice un cursillo con unas personas que vinieron al país que se llamaba Caminos. Recuerdo que no la estaba pasando muy bien, pero fueron 4 días fuertes de meditaciones, de afirmaciones, de paz, de aprender a meditar y sobre todo de ejercicios sobre el perdón. Recuerdo que mi característica siempre fue la sonrisa perenne del lugar como en todos los sitios donde iba y trabajaba y la segunda era la colaboración.
No había un solo ejercicio donde no contaran conmigo, por mi actitud, por mis ganas de vivir a pesar de estar estresada y no muy bien, pero la sola señal de querer ayudar y ver que sucedía con el rencor, el odio y el no perdón, me impactaron mucho.
Yo, con 26 0 27 años no recuerdo fui participe, piedra fundamental de los ejercicios de odio de rencor y de falta de perdón, donde sentaban a las personas a meditar y a ver a cada una de sus problemas, en ese momento personas que les habían hecho daño y decirles lo que tenían por dentro. Yo solo escuchaba, aun no estaba capacitada las primeras veces para hacer los ejercicios y solamente me paraba detrás de la persona y la tomaba por sus hombros o por sus manos según como se sintiera cómoda.
El ejercicio consistía en visualizar a las personas una por una a la cual le sentías rencor, y hasta odio, porque muchas cosas si vi y decirle lo que pensaban de ellas, y preguntarles y decirles todo lo que querían, mientras que el facilitador hacia su trabajo yo me encontraba con las manos de la persona que sufría, y se le sentía dentro de las mías y allí es que comencé además de tomarle los brazos a abrazarlas, debe ser que de allí me quedaron las ganas siempre de abrazar y de que me abracen, es para sentir un poco de apoyo, de calor y sentir que no estamos solos. Por eso se lo que en realidad se siente un abrazo y por eso disfruto tanto de los videos de youtube en referencia a los abrazos. No era fácil el proceso, no era fácil sacar la rabia, el odio y el dolor de cada una de las personas que se sentaban en la silla, pero el facilitador lo manejo con gran maestría diciéndoles después de sacar llanto, gritos y desesperaciones que los perdonaran. Muchas fueron las reacciones que vi, hasta que por fin se daban por vencidas porque la explicación era muy útil y siempre terminaban diciendo en voz alta te perdono por el mal que me has hecho, no importa si no te vuelvo a ver mas de ahora en adelante, pero debo seguir mi camino, siendo la que fui, la que siempre seré y no quiero envilecerme por el odio y por la rabia. Ve con dios y se feliz.
Yo no quiero odiar ni quiero tener rabia ni quiero nada negativo en mi vida porque eso hará que nunca sea feliz. Porque mi felicidad soy yo, nadie más. Y así sucesivamente. Nunca olvidaré todos los casos, las veces que me abrazaron y me dieron las gracias y los amigos que me quedaron de ese taller. Me sentía tan feliz, tan llena de vida, tan contenta por ayudar y por sentir que mis problemas eran tontos al lado de muchas cosas terribles que vi. Eso si, lloré siempre con todos, era imposible no hacerlo. Pero lo que más llevo en el alma es un diploma que me dieron los que montaron el seminario que no me esperaba.Todos me llamaron el ultimo día, donde todas las personas debían llevara a alguien de su familia y yo no tenia a nadie quien llevar y ellos se colocaron todos los 5 detras de mi como mi familia y me apoyaron todos y me regalaron un diploma donde decía que agradecían a la luz de Camino, a la persona que con su simpatía, con su apertura, con su risa y sonrisa había hecho que esta edición fuera inolvidable.
Eso nunca lo olvidé y pase mucho tiempo en las nubes por ellos. Me sentía útil y feliz por lo que había hecho y yo también había exorcizado mis fantasmas. Eso qusisera ahora, ser la luz, ser lo que era, la sonrisa ambulante como me llamaban en uno de mis trabajos y en otros miss sonrisa. Esa soy yo, si con problemas y todo, pero tranquila, con incomprensiones y problemas, pero feliz. No quiero odiar a nadie, no tener rencor porque me estoy matando yo misma. No me estoy dando la oportunidad que merezco, no me estoy valorando por lo que siempre fui, y fuera de que la gente cambie o no, yo seré yo, con mis defectos y mis cosas buenas que son mas que mis defectos. No juzgo quien piensa lo contrario que yo, pero yo quiero volver a ser esa mujer hermosa, bella, llamativa, que siempre tuvo un piropo detrás de si, que siempre fue motivo de comentarios por su inteligencia, por su creatividad por su amor al trabajo.
Yo no deseo odiar a nadie porque eso enferma, mata!!! Se que requiero de un acto de fortaleza muy grande, pero me quiero liberar y sentirme aliviada, no importando si los demás seguirán siendo los mismos y haciendo lo mismo, lo hago por mi y para mi. Si podemos lograr esto construiremos un mundo mejor, por lómenos el nuestro.
Un beso grande
iara
Les dejo algo sobre el perdón de Cohelo que me encanta, espero lo disfruten. Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan. Paulo Coelho.
El perdón es una expresión de amor.
El perdón libera de ataduras que amargan el alma y enferman el cuerpo.
Muchos de nuestros intentos de perdón fracasan pues confundimos esencialmente lo que es perdonar y nos resistimos ante la posibilidad de empequeñecer los eventos ocurridos u olvidarlos.
El perdón no es olvido, no es olvidar lo que nos ocurrió.
No significa excusar o justificar un determinado evento o mal comportamiento.
No es aceptar lo ocurrido con resignación.
No es negar el dolor.
No es minimizar los eventos ocurridos.
No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.
Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien que te lastimó.
Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.
Creemos erradamente que el perdón debe de conducirnos inexorablemente a la reconciliación con el agresor.
Pensamos que perdonar es hacernos íntimos amigos de nuestro agresor y por tal motivo lo rechazamos.
No implica eso para nada, el perdón es UNICAMENTE PARA TI y para nadie más.
No hay que esperar que la persona que nos agredió cambie o modifique su conducta pues lo más probables es que ésta persona no cambie y es más, a veces se ponen hasta peor.
El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó.La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento.
Te tiene encadenado.
El perdón se debe realizar "sin expectativas" sin esperar que nada suceda.S
i esperamos que el agresor acepte su error, estaremos esperando en vano y gastando nuestro tiempo y nuestras energías en una disculpa que jamás llegará.
Si estamos esperando esta reacción, luego de haber perdonado, pues realmente no perdonamos de corazón pues seguimos esperando una retribución, un resarcimiento.
Seguimos anclados en el problema, en el ayer, queriendo que nos paguen por nuestro dolor.
Entonces no hemos perdonado, y quien tiene el control de nuestra vida es el EGO.
EGO que quiere a toda costa castigar o cobrar al agresor.
No existe nada ni nadie que pueda resarcir el dolor ocasionado en el pasado, el pasado no tiene cómo ser cambiado.
Ningún tipo de venganza o retribución podrá subsanar los momentos de tristeza y desolación que vivimos, lo mal que nos sentimos.
Al esperar una disculpa, que se acepte el error; nada de eso cambiarán los hechos, lo ocurrido en el pasado, sólo estaremos queriendo alimentar nuestro ego, nuestra sed de justicia mal enfocada.
La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes.
El perdón es una declaración que podemos y debemos renovar a diario.
Muchas veces, la persona más importante a la que tienes que perdonar, es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.
Perdonando desde nuestro corazón, logramos mirar los hechos tal y como sucedieron y luego decidimos dejarlos ir, dejarlos en el ayer.¡Aceptamos que somos APRENDICES!
Que la lección ya se encuentra aprendida y que hemos logrado vencer las circunstancias negativas que nos tocaron vivir.
Perdona para que puedas ser perdonado.
Recuerda que con la vara que mides, serás medido...
Allí donde radican nuestras debilidades van a extraviarse nuestras exaltaciones.Nietzsche.
 
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