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TEORIA DEL ENTRENAMIENTO IV

11. Exagere en la Supervisión y en la Consistencia
12. Solucionando problemas
11. Exagere en la Supervisión y la Consistencia La consistencia… la certeza… y las habilidades son quizás los más importantes de todos los atributos necesarios que el Dominante debe usar para entrenar. Tratando a una sumisa o esclava de forma diferente a otra puede crear problemas de favoritismo y de justicia en la mente de la sumisa. La inconsistencia normalmente lleva a la verdadera sumisa a preguntarse si el Dominante incluso con los cuidados que demuestra sobre ella sea capaz de entrenarla bien. Cuando nosotros discutimos, sobre la realimentación impropia e incoherente dijimos que es la segunda de los cinco de las cosas comunmente mas frustrantes que una sumisa puede enfrentar, y tiene como consecuencia que los refuerzos que se hacen sean mucho menos eficaces. En el orden de ser consistente, el Dominante debe supervisar la conducta sumisa para asegurar que las consecuencias se dan o se aplican rápidamente en contestación a la conducta sumisa y que no existen lapsos que permitan que sea ignorado el porque de la respuesta a esa conducta.Ésta es la cuarta de las cinco cosas mas frustrantes que comúnmente pueden sucederle a una sumisa, saber, que el Dominante no supervisa la conducta de la sumisa. La mayoría de las sumisas, cuando esto pasa, sienten que el Dominante no las cuida o esta al pendiente de ellas, o que no son importantes para el y/o que ellas están haciendo algo mal. Y así cuando ella deduce que se comporta en general apropiadamente y no encuentra esa atención, su respeto para el Dominante disminuirá rápidamente.De acuerdo con lo anterior, siempre es sabio no intentar instalar una conducta en la sumisa si el Dominante no esta preparado o cuenta con el tiempo para supervisar esa conducta.Aquí de nuevo, el incrementalismo puede usarse para evitar muchas dificultades a ambos, al Dominante y a la sumisa. Las más de las conductas de la sumisa deberán entrenarse de una a la vez, esto hará que sea mas fácil para el Dominante el supervisar (o el no supervisar). ¿Por qué darse y darle ( a su sumisa) demasiadas oportunidades de fallar? A nadie hace bien eso en absoluto. Vayan a pequeños pasos, siempre.
12. Solucionando problemas Las cosas no siempre funcionan de la manera que nosotros planeamos. Nos gusta pensar que sí, pero a menudo no pasa. Cuando esto sucede, es cuando el Dominante debe tratar de encontrar lo que se hizo mal y debe cambiar los planes para dirigirse en la dirección correcta.Para lograr esto, es importante que el Dominante tome el control de si mismo y de la situación de la forma mas amplia posible. La sumisa no debe adquirir la idea de que el Dominante esta sorprendido o desprevenido ante una situación, aun cuando el Dominante lo este.
De otra forma, el mando y el control del Dominante sobre la sumisa puede dañarse.a. Disparadores o GatillosLos gatillos o disparadores son acciones que penetran en algo del pasado de la sumisa que tiene una etiqueta de carácter muy fuerte emocionalmente en ella. La cosa para recordar es que la acción tomada por el Dominante no causa la reacción, si no que activa una contestación emocionalmente muy abrumadora. Esa contestación parecerá completamente fuera de proporción a la acción que la activo, y puede ser sumamente violenta. Obviamente, es mejor si el Dominante encuentra el gatillo o disparador a través de cuestionar a la sumisa, que descubrirlo de forma fortuita. A veces, la sumisa ni siquiera sabrá que el gatillo está allí, o será renuente por temor, incluso hasta un punto patológico, a discutirlo. Así, la primera vez que el Dominante puede saber o incluso sospechar que un gatillo existe es después de que se ha tropezado con el. Esto puede fácilmente desconcertarlo ampliamente.El primer paso es recobrar el mando de la situación. ¡Hágalo, quizás no sea fácil sin embargo usted tiene que hacerlo!Luego, traiga a la sumisa a la realidad y asegúrese que la sumisa se tranquiliza. Entonces, suavemente, averigüe lo que pasó, y por qué. Háblelo de la forma mas amplia posible. Si necesario, hable sobre él tema con la sumisa más de una vez. Trate de lograr un entendimiento y una comprensión completa de lo que pasó, y también asegúrese que la sumisa recibe la realimentación adecuada respecto de lo que el activar esta reacción significo para Ud. (Sobre todo si le agrado a Ud).Si reasumir el entrenamiento o no en ese momento, dependerá de las circunstancias y de una valoración juiciosa. Generalmente, yo no lo haría a menos que ambos estemos seguros que la sumisa lo ha superado. Sin embargo, si ambas personas están seguras, puede ser necesario continuar el entrenamiento un poco más para que la sumisa se tranquilice respecto a que lo sucedido no ha sido producto de algún error por su parte. Si la reacción fue emocionalmente muy intensa definitivamente, será mejor dejar el entrenamiento para una próxima sesión e incluso seria muy bueno llamar a la sumisa más tarde para saber como se encuentra.b. Actuando o Representando El Actuar es definitivamente una mala conducta, con el agravante que es deliberada, a veces en la forma de una rabieta, un reproche o una negativa llana para obedecer. Normalmente ocurre porque la sumisa se sienten amenazada. Una situación donde en ocasiones la sumisa puede sentirse amenazada está cuando ella se da cuenta plena de que no tiene el control ni el mando de la situación. También, a veces la misma intensidad de sus sentimientos puede asustarla. A veces, conductas aprendidas como las enseñanzas feministas, etc., pueden poner a la sumisa en conflicto directo con lo que ella está experimentando, amando, deseando y disfrutando.El resultado neto es el representar un desmán voluntarioso. La cosa más importante que debe recordarse es que este tipo de actuaciones o representaciones nunca deben premiarse. Hablar o discutir el punto con la sumisa, incluso exponiendo su forma de pensar y lo que piensa de lo acontecido en una conversación "racional" con ella, hasta conseguir que ella este de acuerdo con su punto, es de alguna forma premiar su conducta. Eso traería como consecuencia que relacione esa conducta como una forma de conseguir que Ud le preste su atención y valida la acción equivocada. En cambio, tal conducta deberá ser seguida por una consecuencia que sea desagradable a la sumisa.
El Dominante puede ignorar a la sumisa, o terminar la sesión de entrenamiento. Pero el castigo debe ser progresivo, y la sumisa debe conocerlo. De hecho, es a menudo muy conveniente hacer saber a la sumisa que de continuar con esa conducta actuada o de representación se seguirán incrementando las consecuencias negativas , y ese castigo se llevara tan lejos como ella continúe con esa conducta. Es muy importante que el castigo sea negativo para la sumisa. Ponerla en una esquina, amordazándola, que se encuentre incomoda, todo eso puede trabajar bien.c. La Mente y la Actitud Mental A menudo, la sumisa llega a la sesión de entrenamiento simplemente sin el "humor" adecuado para ello. Puede ser muy apropiado el tener una palabra "afianzadora" para los casos de extrema agitación o de estrees, la cual trabaja (al repetirla como una mantra) frecuentemente de alguna forma como un ritual.Si la sumisa tiene un ritual fijo que la lleva al punto donde se siente lista para la sesión de entrenamiento y para presentarse por ella misma a dicha sesión, y si ese ritual es seguido por una sesión de sumisión y entrenamiento, seguir dicho ritual normalmente es a menudo suficiente para que la sumisa pueda lograr el estado mental y de concentración correcta. Puede tomar mucho más tiempo para iniciar una sesión, pero el ritual y hábito son notablemente eficaces consiguiendo llevar a la mente de la sumisa al lugar correcto.Con las sugerencias correctas, el uso del ritual para reducir y eliminar la agitación puede volverse una ventaja para el entrenador. Si, después de muchas ocasiones dónde el ritual ha sido usado de esta manera, el efecto tranquilizante beneficioso e "inesperado" del entrenamiento es percibido por la sumisa, ella puede terminar buscando más activamente el entrenamiento como un medio de calmar y enfocar su mente y espírituOtras soluciones pueden incluir tiempo, soledad y meditación. Si una pausa o respiro se ha considerado en el plan de la sesión de entrenamiento el invertir media hora extra en esto puede hacer maravillas.d.-Los AccidentesLos accidentes ocurren cuando alguien se sobrepasa un poco o un mucho ya sea física o emocionalmente.. El tratamiento de accidentes físicos y los primeros auxilios debe dejarse a los médicos y se sale del ámbito y los propósitos de este artículo. Sin embargo, los accidentes pueden minar la fe de la sumisa en el Dominante tanto desde un punto de vista de la confianza y como desde un punto de vista del mando y el control. Una vez que después de cualquier accidente, se han tomado los cuidados y acciones para la salud y la seguridad todavía hay dos cosas por hacer.La primera cosa para hacer es usar la experiencia de dicho accidente como una oportunidad para la planificación futura. Deberán tomarse en cuenta todas las cosas que pasaron para poder asegurarse que no volverán a ocurrir, o por lo menos para asegurarse que el Dominante se equipará y se preparará para poderlo manejar si volviera a ocurrir.La segunda cosa para hacer es usarlo como una oportunidad para el Dominante y la sumisa para comunicarse y crecer. El tiempo invertido de la comunicación debe ser tan amplio para asegurar que nos hemos tranquilizado y podemos discutir calmada y serenamente lo que pasó. Esto puede terminar siendo una experiencia muy positiva, si se maneja adecuadamente.
 
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